¿Qué es la ansiedad intersticial y cómo combatirla? - Lo de internet

BLOG

¿Qué es la ansiedad intersticial y cómo combatirla?

¡La ansiedad intersticial!

Suena a palabro inventado por algún pseudo-terapeuta que quiera ganar dinero con un poco de mala praxis, sin embargo es un problema real con el que los diseñadores y programadores de páginas web e interfaces para móviles tenemos que lidiar en nuestro día a día.

Así pues, ¿qué es exactamente?

La RAE define intersticial como que ocupa los intersticios que existen en un cuerpo o entre dos o más. Es decir, es un hueco entre dos objetos.

Dentro del campo que nos ocupa, la ansiedad intersticial se define como esos incómodos segundos (o milisegundos) que pasan entre que ejecutas una acción (por ejemplo, pulsar un botón) hasta que recibes una respuesta (por ejemplo, abrir una nueva página en el navegador). Evidentemente, a mayor tiempo de espera entre acción y respuesta, peor se considera la calidad de la experiencia para el usuario, y más posibilidades hay de que esa persona que tanto te ha costado que vaya a tu página web o se descargue tu APP desaparezca sin dejar ni rastro.

¿Por qué pasa esto? Bueno, imagínate que estás en la cola del súper o del banco… y lo entenderás enseguida. Nuestra percepción del tiempo no es fija, lo que hace que tengamos la sensación de que el tiempo se dilata si no estamos haciendo nada y no sabemos durante cuánto tiempo vamos a estar en esta situación. Además, las esperas sin explicación crean ansiedad, que también hace que la espera parezca más larga. Si no tienes problemas con el inglés y te interesa la psicología del problema, David Maister lo explica mucho mejor en su artículo «The Psychology of Waiting Lines».

¿Cómo se soluciona la ansiedad intersticial?

La gente en los medios digitales tiene incluso menos paciencia que en el mundo físico, por lo que hay que solucionar los tiempos de espera dándole algo que retenga su atención mientras la página carga. A continuación va una lista de posibles soluciones que ayudan con éste problema:

  • Loaders. Es la solución más sencilla y más usada: un indicador de tiempo, ya sea real o en porcentaje, que te indica cuánto vas a tener que esperar, algo que a la persona tras la pantalla le da una sensación positiva y el poder de decidir si espera a que cargue o se va a por una bebida a la nevera mientras tanto. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el tiempo que alguien está dispuesto a esperar depende del valor percibido del contenido que esté abriendo: está bien un tiempo de espera largo para un vídeo pero si estás buscando información sobre un producto, es fácil abrir otra página que cargue más rápido con información similar.
  • Optimizar para carga rápida. La mayor parte de desarrolladores tratan de solucionar el problema simplemente optimizando las páginas para que carguen más deprisa. Sin embargo, un diseñador web creativo puede convertir el tiempo de espera negativo en una experiencia positiva de relación con la marca: un equipo de desarrollo pobre entregará el trabajo que la gente pide, pero uno genial entregará el que realmente quiere.
  • Placeholders. Una importante cantidad de páginas «grandes» (con mucho contenido) están llenando el tiempo de carga con un placeholder, esto es, una página simulada en la que el contenido todavía no ha cargado, pero que crea una sensación de anticipación, en lugar de ansiedad.
  • Transiciones y animaciones. Si todavía las recuerdas (y si no aquítienes un ejemplo), la moda de las páginas con parallax creaba en la parte inferior de la pantalla un pequeño «corte» de la sección siguiente, un sneak peek de lo que ibas a ver. La animación de transición entre páginas da una experiencia suave, sin resquicios entre la acción/reacción. Si creas elementos que aludan a la página siguiente, los usuarios tendrán una idea, y por lo tanto anticiparán, lo que van a recibir en la siguiente página, calmando así su ansiedad. Al mismo tiempo, las transiciones pueden ser bonitas, divertidas y reforzar el branding si están bien hechas.
  • Microinteracciones. Las microinteracciones son interacciones que sólo se pueden emplear para una cosa: hay muchas que conoces y seguramente usas a diario, como la función de autocompletar textos de Google, el famoso Me gusta de Facebook, o la acción de estirar la pantalla hacia abajo cuando quieres ver si se ha publicado algo nuevo, un Call To Action para compartir algo en una red social (lo puedes ver en la imagen a continuación) o incluso en tu propio móvil, que te ofrece la posibilidad de activar una alarma ya predefinida con tan solo un toque.
  • Divide la carga. Si quieres que la anticipación crezca sin agobiar al usuario, haz evidente que está pasando algo sin que sepa exactamente qué es: aplica un slider para introducir la imagen de fondo unos segundos antes de cargar el resto de contenido de la página o presenta un vídeo introductorio breve (menos de 30 segundos) que se reproduzca antes de colapsarse para introducir una página pesada.

Además de estas, si investigas encontrarás más opciones para crear experiencias que le den a los usuarios expectativas claras, control y confirmación de su progreso hacia la nueva página, por lo que no hay excusapara no ser creativo y hacer diseños en serie que sirvan igual para todos tus clientes independientemente de sus objetivos.

En conclusión

Hay una gran cantidad de soluciones creativas y adaptables a cualquier tipo de proyecto con las que puedes contar para ser original y a la vez ayudar a tu cliente a mantener a sus usuarios en línea, pero recuerda respetar un par de normas:

  • Menos es más. Ten en cuenta que no todas las páginas de tu web van a necesitar que crees contenido específico para aliviar la ansiedad intersticial: analiza cuales son las más pesadas y añádelo tan sólo a una o dos, para no sobrecargar al usuario.
  • Trabaja con segundos. Cuantos menos, mejor: la idea no es que el usuario espere para ver la información que busca, si no que estás tratando de hacerle la espera más confortable. Haz que estas esperas sean cortas y mantendrás su interés.
  • Ten en cuenta el uso. ¿Va a entrar tu usuario todos los días? ¿Las animaciones que has escogido van a mantenerse frescas como el primer día o van a resultar molestas después de las primeras cincuenta veces?

Si respetas estos consejos, los tiempos de carga van a dejar de ser enemigos para ti para pasar a convertirse en posibles aliados.